Se trata de una mirada que NO reduce a las infancias a sus necesidades médicas, jurídicas y/o educativas sino que apunta, sobre todo, a la importancia de las primeras marcas, aquellas que permiten: el surgimiento del sujeto del deseo, la emergencia de las infancias deseantes, los procesos subjetivantes, diferenciando un bebé o un@ niñ@ de otro por su singularidad.
Un espacio que aloja los pasos que va dando un bebé o niñ@, sus problemáticas, conflictos, duelos, conquistas y logros a través de la palabra, el juego y la creación. Lo que resulta crucial para el desarrollo y el despliegue del ámbito escolar y las etapas posteriores de la vida.
Anidando infancias aboga no solo por la importancia de las infancias como sujetos de derecho sino también, y principalmente, como sujetos de deseo.

